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DescargarNecesitamos trabajar sobre la violencia digital de género
Porque afecta derechos fundamentales como la libertad de expresión, la privacidad y la seguridad. Frente a la ausencia de respuestas integrales por parte del Estado y de regulaciones eficaces por parte de las plataformas digitales, las organizaciones sociales desempeñan un rol fundamental pero enfrentan múltiples obstáculos: falta de datos, herramientas, protocolos de seguridad y formación.
Este proyecto busca fortalecer su resiliencia, promoviendo prácticas seguras y responsables en la gestión de información sensible, y creando evidencia para visibilizar la problemática e impulsar cambios.
¿Cómo se manifiesta?
La violencia digital de género adopta múltiples formas, ocurre en distintos espacios digitales y puede cambiar con el tiempo. En muchos casos, estas prácticas se superponen y se refuerzan entre sí. En nuestra investigación, reunimos aportes de organizaciones especializadas que, desde hace varios años, documentan estas violencias a partir de experiencias reales.
Las siguientes son algunas de las principales formas que puede tomar la violencia digital de género. Las dos últimas nos interesan particularmente,ya que han sido reconocidas por la sociedad civil de forma pionera y se vinculan con derechos civiles de las personas. Tomamos como base el trabajo de UNFPA y lo complementamos con aportes pioneros de organizaciones de la región, como el de Luchadoras, SocialTIC y APC.

Acoso en línea
Uso de tecnologías para molestar, hostigar, amenazar o intimidar a una persona de manera reiterada.

Ciberacoso
Uso de tecnologías para vigilar, controlar o seguir las actividades de una persona, en tiempo real o revisando su historial digital.

Abuso basado en imágenes
Uso de imágenes para humillar, amenazar, presionar, cosificar o dañar a una persona. Incluye la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento y la creación de deepfakes sexuales mediante inteligencia artificial.

Doxxing
Publicación de datos personales sin consentimiento (como dirección, teléfono o lugar de trabajo) con el objetivo de intimidar, exponer o dañar la reputación de alguien.

Abuso sexual facilitado por las tecnologías
Uso de celulares, redes sociales, correos electrónicos, chats o aplicaciones de citas para cometer o facilitar situaciones de abuso o agresión sexual.

Reclutamiento o captación
Uso de tecnologías para engañar o atraer a personas a situaciones de violencia, o para facilitar agresiones físicas o sexuales presenciales.

Hackeo
Acceso ilegal o no autorizado a cuentas, dispositivos o sistemas para robar información, manipular contenidos, difamar o ejercer violencia, incluso contra organizaciones de mujeres.

Discurso de odio
Mensajes, imágenes o acciones que atacan o deshumanizan a una persona o grupo por su género, orientación sexual, identidad de género u otras características.

Omisiones por parte de actores con poder regulatorio
La falta de respuesta, la indiferencia o la inacción de plataformas digitales, autoridades o instituciones que podrían prevenir, sancionar o detener la violencia en línea también producen daño y contribuyen a su continuidad.

Afectaciones a los canales de expresión
Acciones destinadas a silenciar voces: cierre de cuentas, denuncias masivas, bloqueo de contenidos o presiones que llevan a que personas o colectivos dejen de expresarse o participen menos en espacios digitales.
Sobre el poyecto
Silencios Digitales es un proyecto de alcance nacional que busca contribuir a la producción de datos sobre la violencia digital de género en Argentina. Cuenta con el apoyo de Digital Democracy Initiative.

