
Informe
2026
Mailén García
Español
Incorporar la perspectiva de género en los sistemas estadísticos es clave para producir información más justa y completa sobre las realidades sociales. La estadística oficial se ha presentado tradicionalmente como neutral, pero esa supuesta objetividad, construida bajo un universal masculino, ha invisibilizado las desigualdades de género. Mirar los datos con esta perspectiva permite evidenciar cómo el género estructura el acceso a derechos y oportunidades, mostrando fenómenos que de otro modo quedan ocultos: la sobrecarga de trabajo no remunerado en las mujeres, la violencia de género o las barreras que enfrentan las personas trans y no binarias.
Esta mirada no es solo técnica, sino también política: resulta esencial para diseñar, monitorear y evaluar políticas públicas orientadas a la equidad. Sin datos que reflejen las desigualdades, las políticas corren el riesgo de ser ineficaces o de reproducir esas mismas desigualdades. Además, incorporar un enfoque interseccional reconoce que la población no es homogénea, ya que el género se entrecruza con la clase social, el origen étnico, el territorio, la edad y la orientación sexual, exigiendo sistemas de información capaces de captar esa diversidad.
En definitiva, la perspectiva de género en la estadística disputa qué fenómenos y quiénes importan en la agenda pública. Al visibilizar temas históricamente marginados, como el trabajo doméstico o la discriminación laboral, los datos dejan de ser un ejercicio técnico aislado para convertirse en una herramienta de transformación hacia una sociedad más democrática e igualitaria.
978-987-48855-2-4
García, M. (2026). Perspectiva de género en los sistemas estadísticos. DataGénero. Libro digital, PDF.